Es más común escuchar críticas a los videojuegos que personas que los defienden, pero es bastante interesante ver que ninguna crítica a los videojuegos es respaldada por algún estudio, mientras a diario salen noticias - promovidas por estudios reales - que demuestran que los videojuegos tienen más bien que mal.
Gracias al PlayStation Move, el Wii y el XBOX Kinect el campo de los videojuegos ha llegado a más personas y ahora personas de todas las edades han podido acceder a horas de diversión de manera muy sencilla.
Razonamiento y resolución de problemas
Un estudio hecho por James Paul Gee llamado “What Video Games Have to Teach Us About Learning and Literacy” (algo así como “Lo que los juegos de video tienen que enseñarnos sobre el aprendizaje y la alfabetización) señala que los videojuegos no sólo estimulan al aprendizaje sino que ayudan a la resolución de problemas, ayudando al jugador a pensar en una manera estratégica y tomar decisiones conforme se juega.
Veamos un ejemplo práctico. Pensemos en juegos de estrategia (RTS) como StarCraft II: primero el jugador deberá aprender a jugar y aunque está aprendiendo un juego, fomentará diversas maneras de aprender fácilmente lo que necesita aprender. Luego de aprender estimulará a su cerebro a que en medio de la batalla pueda tomar decisiones claras y contundentes que lo lleven a ganar. Para tomar estas decisiones deberá analizar muchos factores al mismo tiempo: sus recursos, el tiempo de la partida, su raza y la raza del contrincante, que unidades está usando su combatiente para poder analizar que unidades necesitará crear, si se ha expandido, etc… Todo esto requiere mucha información y análisis, pero no tiene minutos ni horas para analizarlo, sino segundos para tomar una decisión vital y buena.
Aprendizaje en el trabajo
Como nos señalan en el artículo del estudio, desde Cisco, la NASA, U.S. Army, IBM, organizaciones a nivel mundial, corporaciones grandes y demás han implementado nuevas maneras de aprendizaje interactivo.
Día a día salen más juegos de carácter específico, que ayuden a forjar mejores profesionales, como los juegos dedicados a estudiantes de medicina. Según el Dr. Jeffrey Taekman, director del centro de simulaciones para la seguridad del paciente de la Universidad de Duke, estos videojuegos permiten a los estudiantes aplicar sus conocimientos en pacientes simulados sin tener que correr riesgos con pacientes de verdad. Si la información que los estudiantes proponen se almacena y estudia se pueden proponer incluso nuevas técnicas para atacar un problema.
Hay que recordar que se ha demostrado que gracias a los videojuegos, áreas como aviación, cirujanos, pilotos de barcos y otros trabajos que necesiten gran precisión han visto una mejora en los nuevos profesionales que hayan jugado videojuegos durante años antes.
Colaboración y trabajo en equipo
Juegos multiplayer como WoW, DotA, Counter-Strike, League of Legends y otros han ayudado a los jugadores a trabajar en equipo con otras personas iguales a ellos. Como lo señala Ian Bogost, profesor en el Georgia Tech y fundador de Persuasive Games, estos juegos requieren un dominio avanzado de la asignación de recursos y técnicas prácticas de liderazgo.
Gracias a estos juegos, los chicos aprenden a trabajar en conjunto, ya que la mayoría de estos juegos exigen gestión directa y toma de decisión en múltiples niveles. El líder del grupo rápidamente aprende a delegar responsabilidad y a dirigir a su equipo (o sus aliados) a una meta en común.
Gracias a este tipo de juegos, los jugadores aprenden a jugar como uno sólo, a ser dirigidos en conjunto y a la toma de decisiones.
Mejorando la autoestima y seguridad
Otro beneficio muy señalado en los videojuegos es que estimulan la seguridad en uno mismo y mejoran el autoestima, ya que a través de los juegos de vídeo los jugadores llegan a tener que tomar decisiones por si mismos, sólo que a través de un videojuego, lo que hace que el jugador llegue a confiar más en si mismo y en sus propias decisiones.
Ya saben, cuando escuchen a algún loco criticando los videojuegos pueden recordarle cualquiera de estos beneficios, haciendo la salvedad que son respaldados por verdaderos estudios y estos mismos estudios indican que no hay ninguna relación entre juegos violentos y violencia.